El documento explora el concepto de hastío, diferenciándolo del aburrimiento y situándolo en un contexto de desajuste con la realidad actual. Se critica la mediocridad de la política y la incapacidad de los líderes para abordar problemas fundamentales, lo que alimenta un sentimiento de hastío en la sociedad. Este estado de descontento podría llevar a una mayor desconexión de los ciudadanos con la política, a pesar de las expectativas de cambio tras el fin del bipartidismo.