El documento describe las múltiples formas y estados emocionales en las que se puede amasar el pan, incluyendo con indiferencia, ira, recuerdos tristes, cansancio, ferocidad y sin esperanza. Amasar el pan requiere esfuerzo físico y emocional en cualquier momento, ya sea en días fríos o cálidos, y es un proceso que se repite semanalmente durante toda la vida.