La ciencia en la cocina ha tenido un gran impacto en la industria alimentaria y ahora también está influyendo en las cocinas domésticas a través de la cocina molecular. La ciencia mejora el conocimiento empírico acumulado en recetas al comprender mejor los procesos físicos y químicos involucrados. También brinda explicaciones a fenómenos culinarios comunes y desmiente mitos populares. Un ejemplo es que la capsaicina es la sustancia responsable del picor de los chiles y varía su contenido entre variedades,