La implementación de escáneres corporales en aeropuertos busca mejorar la seguridad frente a amenazas terroristas, utilizando tecnologías que incluyen escáneres de ondas milimétricas y de rayos x. Aunque los escáneres de rayos x presentan un mayor riesgo de exposición a radiación, no se ha demostrado que las dosis bajas sean perjudiciales para la salud, aunque se advierte que la exposición acumulativa puede incrementar el riesgo de cáncer. La aceptabilidad de estos escáneres en el control de pasajeros es una decisión política que debe equilibrar los beneficios en seguridad con los riesgos potenciales para la salud.