Las ciudades sostenibles son aquellas que satisfacen las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras. Estas ciudades tienen dos componentes: el impacto ecológico de las actividades urbanas y el desarrollo relativo a la satisfacción de necesidades básicas de la población. Los criterios para el manejo de ciudades sostenibles incluyen relaciones democráticas entre gobiernos y la necesidad de concertar una Agenda 21 Local.