Los túneles conectan dos puntos a través de superficies planas o montañosas, incluso mares. Se usan para carreteras, trenes, suministro de agua y más. Su construcción implica perforación, voladura, ventilación, retiro de escombros y soporte estructural. Las tuneladoras excavan túneles de forma circular a alta velocidad pero requieren grandes distancias para ser rentables.