Un palomo de la ciudad cuenta su vida diaria y un viaje a una plaza con árboles donde conoció a un gorrión. El gorrión le explicó que prefería vivir en el campo, dando razones como ver el cielo sin humo, respirar aire puro y escuchar el silencio natural. Esto hizo que el palomo empezara a cuestionar su vida en la ciudad y considerar irse también.