El documento define el clima laboral como el medio ambiente humano y físico en el que se desarrolla el trabajo cotidiano, influenciado por factores como la organización, el liderazgo, la remuneración, las relaciones y la implicación. Un buen clima laboral motiva a los trabajadores y los hace más productivos, lo que lleva a organizaciones más eficientes e innovadoras, mientras que una falta de claridad en la estrategia y objetivos merma el desarrollo empresarial.