El documento critica el despilfarro del gobierno de Andalucía a pesar de su alta deuda y desempleo. Señala duplicidad de funciones y agencias innecesarias con grandes presupuestos, como las 21 embajadas andaluzas en el extranjero que cuestan 5 millones de euros. También critica las altas subvenciones a sindicatos y patronales, y el gasto excesivo en publicidad, coches oficiales, teléfonos y remodelaciones. El autor ofrece ideas para ahorrar miles de millones recortando