La cocina al vacío es una técnica que implica colocar los alimentos en envases herméticos, extraer el aire del interior, cocinar a temperaturas suaves de 65°C a 100°C, y enfriar rápidamente para preservar los sabores, texturas y prolongar la vida útil de los productos. Esta técnica mantiene los sabores intactos y la temperatura penetra de manera uniforme para conservar las propiedades de los alimentos.