En la década de 1960, Licklider fue un influyente especialista en acústica que ofreció servicios relacionados con la simbiosis humano-computadora. En 1962, Licklider produjo un documento donde anunció su visión de una red intergaláctica que conectaría todas las computadoras de la Tierra, aunque el principal problema era no saber cómo construir esa red.