La comunicación social dentro de las empresas es esencial para mejorar la colaboración, el flujo de información y la productividad, dado que los seres humanos son inherentemente sociales. Las redes sociales corporativas permiten un entorno más humano y dinámico en comparación con las intranets tradicionales, beneficiando a diversos colectivos profesionales. Se requieren buenas prácticas y objetivos claros para implementar eficazmente la comunicación 2.0 dentro de las organizaciones.