El documento discute el vínculo entre la educación y la comunicación en la formación integral de los profesionales. Argumenta que la educación superior debe formar comunicadores generales bien entrenados en habilidades comunicativas. También señala que el proceso de enseñanza-aprendizaje debe ser comunicativo para favorecer la interacción entre profesores y estudiantes. Finalmente, propone que la educación y la comunicación son procesos inseparables según teorías de Vigotsky, y que el lenguaje juega un papel fundamental como mediador en los