El 22 de abril de 2015, siete ex prisioneros políticos de la dictadura de Pinochet iniciaron una huelga de hambre en Chile para exigir justicia, reparación e indemnización por las violaciones a sus derechos durante más de 25 años. La agrupación de marinos antigolpistas, quienes también han sido afectados por esta historia, piden la creación de una entidad para el reconocimiento de víctimas de derechos humanos y la homologación de pensiones para los ex presos políticos. A pesar de sus esfuerzos y reuniones con autoridades, las respuestas del gobierno han sido insuficientes, llevando a estos marinos a la extrema medida de la huelga de hambre.