El documento describe los desafíos que enfrentó Chile después de su independencia, incluyendo la inestabilidad política y la falta de experiencia en la organización de una república. Hubo años de disputas entre facciones militares y aristocráticas sobre quién lideraría el nuevo gobierno, así como resistencia realista en el sur. También se mencionan factores como el atraso económico y las diferentes tendencias políticas liberales y conservadoras que se disputaban el control del estado.