El documento define el consumo responsable como un concepto defendido por organizaciones ambientales y sociales que promueven cambios en los hábitos de consumo para favorecer el medio ambiente. Esther Vivas, una activista, opina que los consumidores deben comprar localmente y participar en campañas colectivas para impulsar un cambio social y político global. El documento también proporciona consejos para practicar un consumo responsable como considerar el impacto ambiental de los productos y evitar el desperdicio.