Este documento analiza cómo Satanás intenta socavar la fe de los pecadores que acuden a Jesús buscando salvación. Primero, el diablo derriba y sacude al pecador, sembrando dudas sobre doctrinas como la elección y la depravación total. Sin embargo, el documento explica que la fe, no el conocimiento teológico, es lo que salva. Además, señala que la tentación y el sufrimiento son pruebas de que Dios está obrando, no de que el pecador está reprobado.