El ciclo celular consta de 4 fases (G1, S, G2 y M) que permiten que la célula duplique su ADN y se divida en dos células hijas. El control del ciclo celular depende de proteínas como las quinasas dependientes de ciclina y la proteína p53, las cuales regulan la progresión a través de las fases. Las alteraciones en estos mecanismos de control pueden conducir al cáncer, una enfermedad caracterizada por un crecimiento celular descontrolado.