Este documento presenta la Convención Americana sobre Derechos Humanos firmada en 1969. Reconoce que los derechos humanos fundamentales no dependen de la nacionalidad sino de la dignidad humana. Establece deberes para los estados firmantes como respetar y garantizar los derechos a la vida, integridad personal, libertad, igualdad ante la ley, entre otros. También prohíbe la tortura, esclavitud y establece el derecho a la libertad de expresión, pensamiento, religión y debido proceso legal.