Tras el terremoto en Chile, numerosas familias en Concepción acudieron al saqueo de supermercados, alegando necesidad y desesperación por la falta de alimentos. La presidenta Michelle Bachelet condenó el pillaje y despachó miles de efectivos militares para restaurar el orden público, mientras se desataban tensiones entre la población afectada y las autoridades. Las opiniones se dividen entre quienes justifican el saqueo por la crisis humanitaria y quienes lo ven como un acto delictual inaceptable.