YO SOY EL


            EL PAN DE VIDA
Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los Apóstoles y les dijo: «He deseado
ardientemente comer esta Pascua con ustedes antes de mi Pasión, porque les aseguro
que ya no la comeré más hasta que llegue a su pleno cumplimiento en el Reino de
Dios».
 Y tomando una copa, dio gracias y dijo: «Tomen y compártanla entre ustedes. Porque
les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el
Reino de Dios».       Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus
discípulos, diciendo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en
memoria mía». Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta copa es
la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes.
La Iglesia cree y confiesa
que «en el augusto
sacramento         de          la
Eucaristía, después de la
consagración del pan y del
vino,      se        contiene
verdadera,       real           y
substancialmente nuestro
Señor Jesucristo, verdadero
Dios y hombre, bajo la
apariencia de aquellas
cosas sensibles» (Trento 1551).

La Presencia real del
Señor, es el fundamento
primero de la devoción y
del culto al Santísimo
Sacramento.       Ahí    está
Cristo, el Señor, Dios y
hombre verdadero. Está
“Entre nosotros”, por la
acción del Espíritu Santo.
La piedad eucarística no es
un puro sentimiento, sino
La Eucaristía como
   sacramento está
   intrínsecamente
  orientada hacia la
       comunión.
 Las mismas palabras
  de Cristo lo hacen
entender así: «tomad,
  comed, esto es mi
 cuerpo, entregado
    por vosotros».

En el sagrario, como en
la Misa, Cristo sigue
siendo «el Pan vivo
bajado del cielo».
En la Eucaristía, Cristo
está entregándose
como Pan Vivo que el
Padre celestial da a los
hombres. Y sólo
podemos recibirlo en la
fe y en el amor.
En la adoración eucarística Él se entrega a nosotros y nosotros
  nos entregamos a Él. Y en la medida en que nos damos a Él, nos
  damos también a los hermanos.




La adoración eucarística, nos lleva a un encuentro verdadero de
comunión espiritual. En la prolongación de la oración ante Cristo, se
acrecienta la Comunión, y se renueva la alianza de amor en la fe.
¿QUÉ ES LA VIDA
        ESPIRITUAL?

 La espiritualidad viva esta
llamada a crecer, a tener un
        dinamismo.

Es Vida que se santifica por
 la presencia del Espíritu de
            Dios.

 Es descubrir la Eucaristía
como un programa de Vida
        espiritual



"Que la paz de Cristo reine
en sus corazones: esa paz a
 la que han sido llamados,
 porque formamos un solo
Cuerpo. Y vivan en la acción
     de gracias (Col 3, 15)
LÍNEAS DE ESPIRITUALIDAD EUCARÍSTICA                                      ESCUCHA DE LA PALABRA


                                                                             La liturgia de la
                                                                          Palabra es una parte
                                                                            constitutiva de la
                                                                            Eucaristía. Él solo
 LÍNEAS DE ESPIRITUALIDAD EUCARÍSTICA                                    tiene palabras de vida
 Escucha de la Palabra
 La liturgia de la Palabra es una parte constitutiva de la Eucaristía.
                                                                          eterna, su palabra es
 Él solo tiene palabras de vida eterna, que su palabra es lámpara             lámpara para
 para nuestros pasos.
 La actitud de escucha es el principio de la vida espiritual. Creer en
                                                                             nuestros pasos.
 Cristo es escuchar su palabra y ponerla en práctica. Es docilidad a
 la voz del Espíritu Santo, el Maestro interior que nos guía a la        La actitud de escucha
 verdad completa.                                                        es el principio de la
                                                                         vida espiritual. Creer
                                                                         en Cristo es escuchar
                                                                         su palabra y ponerla
                                                                         en práctica.

                                                                         Es docilidad a la voz
                                                                         del Espíritu Santo, el
                                                                         Maestro interior que
                                                                         nos guía a la verdad
                                                                         completa.
La Eucaristía estimula a la conversión y purifica el corazón
             penitente, consciente de las propias miserias y deseoso del perdón de
             Dios, aunque sin sustituir a la confesión sacramental, única forma
             ordinaria, para los pecados graves, de recibir la reconciliación con Dios y con
             la Iglesia.
CONVERSIÓN
             Tal actitud del espíritu debe extenderse durante nuestras jornadas, sostenida
             por      el    examen       de     conciencia,    es    decir,     confrontar
             pensamientos, palabras, obras y omisiones con el Evangelio de Jesús.
MEMORIA

Acuérdate Señor de tus Hijos...
«Haced esto en memoria mía»
(1Co 11,24-25) » (CIC, 1356).

La Eucaristía es, en sentido
específico, «memorial» de la
muerte y resurrección del Señor.

Celebrando la Eucaristía, la
Iglesia hace memoria de Cristo,
de lo que ha hecho y dicho, de
su      encarnación,      muerte,
resurrección, ascensión al cielo.

 En Él hace memoria de la entera
historia    de    la    salvación,
prefigurada en la antigua alianza.
Nos lleva a hacer memoria
agradecida de todos los dones
recibidos de Dios en Cristo.
SACRIFICIO
 La espiritualidad eucarística del
   sacrificio debería impregnar
nuestras jornadas: el trabajo, las
 relaciones humanas, el empeño
   por practicar la vocación de
esposos, padres, hijos; la entrega
    al ministerio para quien es
 obispo, presbítero o diácono; el
    testimonio de las personas
      consagradas; el sentido
 «cristiano» del dolor físico y del
       sufrimiento moral; la
 responsabilidad de construir la
  ciudad terrena, a la Luz de los
        valores evangélicos.
ACCIÓN DE
     GRACIAS

“Realmente      es
justo y necesario,
es nuestro deber
y salvación darte
gracias siempre y
en todo lugar”.

 De aquí se irradia
la espiritualidad de
     la acción de
   gracias por los
dones recibidos de
   Dios (la vida, la
 salud, la familia, la
     vocación, el
  bautismo, etc.).
   “Agradecer
siempre y en todo
      lugar”
PRESENCIA DE CRISTO

La celebración de la Eucaristía debería llevarnos a
exclamar, como los apóstoles, tras el encuentro con el
Resucitado: «Hemos visto al Señor! » (Jn 20,25).
COMUNION Y CARIDAD

Nos reunimos todos, en un mismo lugar, para celebrar los
santos misterios, es el Padre celeste que llama a sus hijos
para estrecharlos consigo por Cristo, en el amor del Espíritu
Santo
MISIÓN
La evangelización y el testimonio misionero parten como fuerzas
centrífugas del convite eucarístico (cf. Dies Domini, 45).
  La misión es llevar a Cristo, de manera creíble, a los ambientes de la
vida, de trabajo, de fatiga, de sufrimiento, buscando que el espíritu
del Evangelio sea levadura de la historia y "proyecto" de relaciones
humanas que lleven la impronta de la solidaridad y de la paz. Se puede
llamar a la Eucaristía, con justicia “el Pan de la misión”.
Adoremos a Cristo,
 presente en la Eucaristía
Adorar es entregar a Dios
nuestra propia inteligencia, que se
rinde ante Él, y todo nuestro amor,
que siente que arde en Él.

Es un acto que nos desprende
de la cadena más profunda que
nos ata: nuestro propio "yo". Por
eso,      adoración     significa
liberación.
Un espacio aparte merece la
adoración eucarística, porque en
la Santísima Eucaristía tenemos
la presencia más perfecta de
Cristo en esta tierra.

Además,      el   silencio,   el
recogimiento y la postura
corporal que solemos encontrar
en las capillas donde está el
sagrario son una verdadera
invitación a dejarnos llevar por
el amor y entregar todo nuestro
ser en adoración a Dios.
LECTURA ORANTE DE L A SAGRADA ESCRITURA

                 LECTIO DIVINA

          Tu oración es un coloquio con Dios.




Cuando                                       Cuando
 lees,                                      oras, ha
Dios te                                      blas tú
 habla                                       a Dios.
                                                (S. Agustín)




                 Juan 6, 51-58
Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que
                        yo daré es mi carne para la Vida del mundo».
   Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su
                                            carne?».
Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben
                           su sangre, no tendrán Vida en ustedes.
El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
          Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida.
              El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma
                            manera, el que me come vivirá por mí.
   Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que
                           coma de este pan vivirá eternamente».
                                          Jn. 6, 51-58
MOMENTOS DE LA LECTIO DIVINA



1- INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

             CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

 Recibe, ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de
 todo mi ser, que te hago en este día para que te dignes ser en
 adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de
 mis acciones: mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza y todo el Amor
 de mi corazón.
 Yo me abandono sin reservas a tus divinas operaciones y quiero ser
 siempre dócil a tus santas inspiraciones.
 ¡Oh Espíritu Santo!, dígnate formarme con María y en María según
 el modelo de vuestro amado JESÚS.
 Gloria al Padre Creador; Gloria al Hijo Redentor; Gloria al Espíritu
 Santo Santificador. Amén.
2- LECTURA ORANTE. (pausada, interpretada)
3-¿QUÉ DICE EL TEXTO EN SÍ MISMO?
4- ¿QUÉ NOS DICE EL TEXTO BÍBLICO A NOSOTROS?
5- ¿QUÉ LE DECIMOS NOSOTROS AL SEÑOR?
              Momento de oración.
¿Qué decimos al Señor, como respuesta a su Palabra?
6 - CONTEMPLACIÓN. Don de Dios
¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida
                nos pide el Señor?
LA LECTIO DIVINA NO TERMINA SU PROCESO
HASTA QUE NO SE LLEGA A LA ACCIÓN, QUE MUEVE LA VIDA DEL CREYENTE A
       CONVERTIRSE EN DON PARA LOS DEMÁS POR LA CARIDAD

                          QUE MUEVE LA VIDA DEL
              CREYENTE A CONVERTIRSE EN DON PARA LOS DEMÁS
Corpus Christi

Corpus Christi

  • 2.
    YO SOY EL EL PAN DE VIDA
  • 3.
    Llegada la hora,Jesús se sentó a la mesa con los Apóstoles y les dijo: «He deseado ardientemente comer esta Pascua con ustedes antes de mi Pasión, porque les aseguro que ya no la comeré más hasta que llegue a su pleno cumplimiento en el Reino de Dios». Y tomando una copa, dio gracias y dijo: «Tomen y compártanla entre ustedes. Porque les aseguro que desde ahora no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios». Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía». Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes.
  • 4.
    La Iglesia creey confiesa que «en el augusto sacramento de la Eucaristía, después de la consagración del pan y del vino, se contiene verdadera, real y substancialmente nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y hombre, bajo la apariencia de aquellas cosas sensibles» (Trento 1551). La Presencia real del Señor, es el fundamento primero de la devoción y del culto al Santísimo Sacramento. Ahí está Cristo, el Señor, Dios y hombre verdadero. Está “Entre nosotros”, por la acción del Espíritu Santo. La piedad eucarística no es un puro sentimiento, sino
  • 5.
    La Eucaristía como sacramento está intrínsecamente orientada hacia la comunión. Las mismas palabras de Cristo lo hacen entender así: «tomad, comed, esto es mi cuerpo, entregado por vosotros». En el sagrario, como en la Misa, Cristo sigue siendo «el Pan vivo bajado del cielo». En la Eucaristía, Cristo está entregándose como Pan Vivo que el Padre celestial da a los hombres. Y sólo podemos recibirlo en la fe y en el amor.
  • 6.
    En la adoracióneucarística Él se entrega a nosotros y nosotros nos entregamos a Él. Y en la medida en que nos damos a Él, nos damos también a los hermanos. La adoración eucarística, nos lleva a un encuentro verdadero de comunión espiritual. En la prolongación de la oración ante Cristo, se acrecienta la Comunión, y se renueva la alianza de amor en la fe.
  • 7.
    ¿QUÉ ES LAVIDA ESPIRITUAL? La espiritualidad viva esta llamada a crecer, a tener un dinamismo. Es Vida que se santifica por la presencia del Espíritu de Dios. Es descubrir la Eucaristía como un programa de Vida espiritual "Que la paz de Cristo reine en sus corazones: esa paz a la que han sido llamados, porque formamos un solo Cuerpo. Y vivan en la acción de gracias (Col 3, 15)
  • 8.
    LÍNEAS DE ESPIRITUALIDADEUCARÍSTICA ESCUCHA DE LA PALABRA La liturgia de la Palabra es una parte constitutiva de la Eucaristía. Él solo LÍNEAS DE ESPIRITUALIDAD EUCARÍSTICA tiene palabras de vida Escucha de la Palabra La liturgia de la Palabra es una parte constitutiva de la Eucaristía. eterna, su palabra es Él solo tiene palabras de vida eterna, que su palabra es lámpara lámpara para para nuestros pasos. La actitud de escucha es el principio de la vida espiritual. Creer en nuestros pasos. Cristo es escuchar su palabra y ponerla en práctica. Es docilidad a la voz del Espíritu Santo, el Maestro interior que nos guía a la La actitud de escucha verdad completa. es el principio de la vida espiritual. Creer en Cristo es escuchar su palabra y ponerla en práctica. Es docilidad a la voz del Espíritu Santo, el Maestro interior que nos guía a la verdad completa.
  • 9.
    La Eucaristía estimulaa la conversión y purifica el corazón penitente, consciente de las propias miserias y deseoso del perdón de Dios, aunque sin sustituir a la confesión sacramental, única forma ordinaria, para los pecados graves, de recibir la reconciliación con Dios y con la Iglesia. CONVERSIÓN Tal actitud del espíritu debe extenderse durante nuestras jornadas, sostenida por el examen de conciencia, es decir, confrontar pensamientos, palabras, obras y omisiones con el Evangelio de Jesús.
  • 10.
    MEMORIA Acuérdate Señor detus Hijos... «Haced esto en memoria mía» (1Co 11,24-25) » (CIC, 1356). La Eucaristía es, en sentido específico, «memorial» de la muerte y resurrección del Señor. Celebrando la Eucaristía, la Iglesia hace memoria de Cristo, de lo que ha hecho y dicho, de su encarnación, muerte, resurrección, ascensión al cielo. En Él hace memoria de la entera historia de la salvación, prefigurada en la antigua alianza. Nos lleva a hacer memoria agradecida de todos los dones recibidos de Dios en Cristo.
  • 11.
    SACRIFICIO La espiritualidadeucarística del sacrificio debería impregnar nuestras jornadas: el trabajo, las relaciones humanas, el empeño por practicar la vocación de esposos, padres, hijos; la entrega al ministerio para quien es obispo, presbítero o diácono; el testimonio de las personas consagradas; el sentido «cristiano» del dolor físico y del sufrimiento moral; la responsabilidad de construir la ciudad terrena, a la Luz de los valores evangélicos.
  • 12.
    ACCIÓN DE GRACIAS “Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar”. De aquí se irradia la espiritualidad de la acción de gracias por los dones recibidos de Dios (la vida, la salud, la familia, la vocación, el bautismo, etc.). “Agradecer siempre y en todo lugar”
  • 13.
    PRESENCIA DE CRISTO Lacelebración de la Eucaristía debería llevarnos a exclamar, como los apóstoles, tras el encuentro con el Resucitado: «Hemos visto al Señor! » (Jn 20,25).
  • 14.
    COMUNION Y CARIDAD Nosreunimos todos, en un mismo lugar, para celebrar los santos misterios, es el Padre celeste que llama a sus hijos para estrecharlos consigo por Cristo, en el amor del Espíritu Santo
  • 15.
    MISIÓN La evangelización yel testimonio misionero parten como fuerzas centrífugas del convite eucarístico (cf. Dies Domini, 45). La misión es llevar a Cristo, de manera creíble, a los ambientes de la vida, de trabajo, de fatiga, de sufrimiento, buscando que el espíritu del Evangelio sea levadura de la historia y "proyecto" de relaciones humanas que lleven la impronta de la solidaridad y de la paz. Se puede llamar a la Eucaristía, con justicia “el Pan de la misión”.
  • 16.
    Adoremos a Cristo, presente en la Eucaristía Adorar es entregar a Dios nuestra propia inteligencia, que se rinde ante Él, y todo nuestro amor, que siente que arde en Él. Es un acto que nos desprende de la cadena más profunda que nos ata: nuestro propio "yo". Por eso, adoración significa liberación. Un espacio aparte merece la adoración eucarística, porque en la Santísima Eucaristía tenemos la presencia más perfecta de Cristo en esta tierra. Además, el silencio, el recogimiento y la postura corporal que solemos encontrar en las capillas donde está el sagrario son una verdadera invitación a dejarnos llevar por el amor y entregar todo nuestro ser en adoración a Dios.
  • 17.
    LECTURA ORANTE DEL A SAGRADA ESCRITURA LECTIO DIVINA Tu oración es un coloquio con Dios. Cuando Cuando lees, oras, ha Dios te blas tú habla a Dios. (S. Agustín) Juan 6, 51-58
  • 18.
    Yo soy elpan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo». Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?». Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente». Jn. 6, 51-58
  • 19.
    MOMENTOS DE LALECTIO DIVINA 1- INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO Recibe, ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que te hago en este día para que te dignes ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones: mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza y todo el Amor de mi corazón. Yo me abandono sin reservas a tus divinas operaciones y quiero ser siempre dócil a tus santas inspiraciones. ¡Oh Espíritu Santo!, dígnate formarme con María y en María según el modelo de vuestro amado JESÚS. Gloria al Padre Creador; Gloria al Hijo Redentor; Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.
  • 20.
    2- LECTURA ORANTE.(pausada, interpretada)
  • 21.
    3-¿QUÉ DICE ELTEXTO EN SÍ MISMO?
  • 22.
    4- ¿QUÉ NOSDICE EL TEXTO BÍBLICO A NOSOTROS?
  • 23.
    5- ¿QUÉ LEDECIMOS NOSOTROS AL SEÑOR? Momento de oración. ¿Qué decimos al Señor, como respuesta a su Palabra?
  • 24.
    6 - CONTEMPLACIÓN.Don de Dios ¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida nos pide el Señor?
  • 25.
    LA LECTIO DIVINANO TERMINA SU PROCESO HASTA QUE NO SE LLEGA A LA ACCIÓN, QUE MUEVE LA VIDA DEL CREYENTE A CONVERTIRSE EN DON PARA LOS DEMÁS POR LA CARIDAD QUE MUEVE LA VIDA DEL CREYENTE A CONVERTIRSE EN DON PARA LOS DEMÁS