Este documento analiza cómo la corrupción ha debilitado al Estado democrático en España al permitir que los intereses del mercado y la política se entrelacen de forma perjudicial. La crisis financiera reveló los efectos devastadores de esta relación y despertó a la opinión pública. Para reconstruir la democracia, se debe regular el mercado para evitar que destruya los bienes comunes y la democracia. A nivel local, dotar a la fiscalía anticorrupción de mayores recursos podría ser un primer paso para limpiar la corrupción en España