El documento discute los componentes de la personalidad creadora infantil que permanecen en la adultez, incluyendo la curiosidad ilimitada, la experiencia sin miedo ni represión, la originalidad activa, la imaginación y admiración. También argumenta que se debe fomentar la creatividad en la escuela y sociedad en lugar de enfocarse solo en competencias, y concluye invitando a los lectores a completar un lema sobre la creatividad como desafío del presente.