Cris de Lara comenzó a pintar a una edad temprana, pero dejó de lado el arte durante sus años universitarios. A los 26 años sintió la llamada del arte nuevamente y fundó su propia empresa de diseño gráfico. Más tarde, se centró en la ilustración, pintura digital, capacitación y consultoría. Actualmente trabaja como ilustradora freelance, creando una variedad de dibujos y pinturas que mezclan estilos realistas y de cómics.