El documento describe la cronología de la crisis financiera global que comenzó en agosto de 2007, vinculada inicialmente a problemas en el mercado de hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos. A medida que los prestatarios no podían cumplir con los pagos, la crisis se propagó a nivel global afectando a bancos e inversionistas. Aunque los bancos centrales intentaron intervenir bajando tasas de interés, las quiebras y pérdidas continuaron a lo largo de 2007 y 2008 mientras la recesión se extendía a otros sectores y países