El profeta Elías experimenta una crisis emocional después de que la reina Jezabel amenaza con matarlo. Se siente solo y desea morir, pero Dios lo cuida y alimenta. Luego, Dios habla con Elías y le muestra que aunque hay vientos y terremotos poderosos, la presencia de Dios se manifiesta en una voz suave. Esto ayuda a Elías a superar su crisis emocional y continuar su misión.