El documento analiza la crisis financiera de Portugal que culminó en 2011, presentando una perspectiva general de la economía, la cronología de la crisis y el proceso de rescate. Se discuten las implicaciones de la entrada de Portugal en la Unión Europea y el euro, así como los problemas estructurales que llevaron a un déficit creciente y crisis de deuda. Las condiciones del rescate incluyeron ajustes fiscales, reformas laborales y liberalizaciones del mercado, que han sido objeto de controversia y de dificultades en su implementación.