El documento habla sobre la necesidad de cambiar el enfoque de la comunicación hacia uno más cualitativo que mida factores como la satisfacción, empatía y afinidad, en lugar de sólo medir impactos. Sugiere que para hacerlo bien se necesitará más tiempo y una forma diferente de trabajar, escuchando a la gente. También recomienda analizar el punto de partida de la marca, definir objetivos medibles y no quedarse sólo en los números, sino analizar tendencias y comentarios para poder cambiar y volver a medir.