La cuchara tiene orígenes poco precisos que se remontan al Paleolítico, cuando los primeros humanos utilizaban utensilios rudimentarios para comer alimentos líquidos o pastosos. A través de la historia, las cucharas fueron evolucionando y estaban hechas de diversos materiales como conchas, huesos, madera o metales preciosos. Su uso se fue extendiendo más allá de las clases altas y se convirtió en un cubierto habitual a partir de la Edad Media, cuando se recomendaba su uso para tomar sopas y purés