La cuchara tiene la forma de una paleta oval cóncava con un mango curvo y está hecha de acero inoxidable. Sirve para llevar comida a la boca recogiéndola del plato con su paleta hueca. El mango permite sostenerla y transportar la comida de forma gradual a la boca. Las cucharas han evolucionado desde recipientes sin mangos en el antiguo Egipto hasta su forma actual documentada por primera vez en Inglaterra en 1259.