La Tierra se siente triste porque los humanos se han olvidado de cuidarla. Antes, los humanos plantaban árboles y ayudaban a los pulmones de la Tierra a purificarse, pero ahora destruyen los bosques y contaminan el aire y el agua. La Tierra pide a los humanos que reciclen más, desperdicien menos agua y energía, y reduzcan la contaminación para poder sanar y vivir en armonía de nuevo.