Criaturas míticas de Australia
                                                         Anónimo

Atrás en los distantes días lejanos de la Edad del Sueño, el hijo
del líder de una atrevida tribu guerrera se puso en marcha un día
en busca de un presente para una doncella. No bastaba con algo
corriente; las horas pasaban, hasta que llegó a una gran charca
en la que retozaba felizmente un pequeño animal asombroso.
Usando su red, el joven capturó pronto a la extraña bestia.
Por la forma, recordaba a un ternero o a un potro, pero su cabeza
era parecida a la de un bulldog, con un hocico desafilado y
amplias fauces repletas de diminutos dientes. Su cola con aletas
era larga y aplanada, sus ojos brillaban como antorchas, y su
cuerpo estaba recubierto con un mosaico de escamas
iridiscentes. Deleitado, el joven volvió a casa con este maravilloso
animal.
Sin embargo, el sabio líder de la tribu quedó horrorizado. Le
ordenó a su hijo que volviera a llevar al animal a la charca, pues
se trataba de un cachorro de bunyip, y cualquiera que se
precipitara a raptar uno de ellos tendría que enfrentarse pronto
con la terrible cólera de su madre.
Pero ya era demasiado tarde. Un espantoso rugido como el de
todas las tormentas de relámpagos del verano a la vez hizo eco
por la tierra, y la gente temerosa vio que los ríos y los lagos se
habían levantado, sumergiendo los valles y las llanuras en una
inundación completamente arrolladora. En un éxodo
desesperado, la tribu salió corriendo a las montañas, pero el hijo
del líder aún no había renunciado al pequeño dragón de agua.
De repente, una enorme sombra negra cayó sobre
la gente que huía. Era el bunyip madre, una
inmensa imagen de escamas brillantes, dientes
rapaces y una rabia de reptil monstruosa.
Finalmente, dándose cuenta de su desmesurada
locura, el joven abrió los brazos para liberar al
cachorro de bunyip – pero ya no eran brazos. Se
habían convertido en un par de alas con plumas.
Dio un grito de terror, pero su grito no era el de
un hombre. En su lugar, era el triste graznido de
un extraño nuevo pájaro con cuello largo y
delgado, pico rubí y plumaje tan negro como la
sombra de la madre bunyip. Miró a sus
compañeros y vio que también estaban
transformados.
Al fin, la madre bunyip volvió con su cría, y las
aguas volvieron a su antiguo nivel, dejando atrás
lo que una vez había sido una tribu de humanos,
pero que ahora era una bandada de cisnes
negros, la primera que se había visto en el
mundo.
                                 Tejiendo el Mundo
REFLEXIÓN
Respeto
El respeto es reconocer, apreciar y
valorar a los demás; tomando en
cuenta sus virtudes y derechos. En este
cuento se puede representar el valor de
respeto por parte del sabio líder de la
tribu, ya que él pudo darse cuenta de
como el hijo líder había capturado a la
bestia sin pensar en las consecuencias.
El sabio de la tribu reconoce el valor de
la bestia pequeña, tanto para su propia
madre como para toda la naturaleza.

Cuento de Oceanía 5

  • 1.
    Criaturas míticas deAustralia Anónimo Atrás en los distantes días lejanos de la Edad del Sueño, el hijo del líder de una atrevida tribu guerrera se puso en marcha un día en busca de un presente para una doncella. No bastaba con algo corriente; las horas pasaban, hasta que llegó a una gran charca en la que retozaba felizmente un pequeño animal asombroso. Usando su red, el joven capturó pronto a la extraña bestia. Por la forma, recordaba a un ternero o a un potro, pero su cabeza era parecida a la de un bulldog, con un hocico desafilado y amplias fauces repletas de diminutos dientes. Su cola con aletas era larga y aplanada, sus ojos brillaban como antorchas, y su cuerpo estaba recubierto con un mosaico de escamas iridiscentes. Deleitado, el joven volvió a casa con este maravilloso animal. Sin embargo, el sabio líder de la tribu quedó horrorizado. Le ordenó a su hijo que volviera a llevar al animal a la charca, pues se trataba de un cachorro de bunyip, y cualquiera que se precipitara a raptar uno de ellos tendría que enfrentarse pronto con la terrible cólera de su madre. Pero ya era demasiado tarde. Un espantoso rugido como el de todas las tormentas de relámpagos del verano a la vez hizo eco por la tierra, y la gente temerosa vio que los ríos y los lagos se habían levantado, sumergiendo los valles y las llanuras en una inundación completamente arrolladora. En un éxodo desesperado, la tribu salió corriendo a las montañas, pero el hijo del líder aún no había renunciado al pequeño dragón de agua.
  • 2.
    De repente, unaenorme sombra negra cayó sobre la gente que huía. Era el bunyip madre, una inmensa imagen de escamas brillantes, dientes rapaces y una rabia de reptil monstruosa. Finalmente, dándose cuenta de su desmesurada locura, el joven abrió los brazos para liberar al cachorro de bunyip – pero ya no eran brazos. Se habían convertido en un par de alas con plumas. Dio un grito de terror, pero su grito no era el de un hombre. En su lugar, era el triste graznido de un extraño nuevo pájaro con cuello largo y delgado, pico rubí y plumaje tan negro como la sombra de la madre bunyip. Miró a sus compañeros y vio que también estaban transformados. Al fin, la madre bunyip volvió con su cría, y las aguas volvieron a su antiguo nivel, dejando atrás lo que una vez había sido una tribu de humanos, pero que ahora era una bandada de cisnes negros, la primera que se había visto en el mundo. Tejiendo el Mundo
  • 3.
    REFLEXIÓN Respeto El respeto esreconocer, apreciar y valorar a los demás; tomando en cuenta sus virtudes y derechos. En este cuento se puede representar el valor de respeto por parte del sabio líder de la tribu, ya que él pudo darse cuenta de como el hijo líder había capturado a la bestia sin pensar en las consecuencias. El sabio de la tribu reconoce el valor de la bestia pequeña, tanto para su propia madre como para toda la naturaleza.