Este documento narra la historia de una mujer cuya pareja se fue a la guerra en marzo. Aunque él prometió volver pronto, ella recibió la noticia de su muerte meses después. Años más tarde, se casó y tuvo una hija, pero nunca pudo olvidar completamente a su primer amor. Un día, él regresó vivo, pero ella decidió que los muertos no deben resucitar y le pidió que se fuera para siempre, logrando así liberarse de un duelo que la había acompañado durante años.