El documento describe la visita de un circo a una ciudad y la emoción que provocaba en los niños. El circo llegaba cada otoño con su gran carpa de colores llena de banderines. Los niños disfrutaban viendo a los payasos contar chistes y hacer bromas, a los malabaristas lanzar objetos de manera mágica sin dejarlos caer, y a los acróbatas realizar complejas volteretas y formaciones humanas. También les encantaba ver a los animales como chimpancés, elefantes y leones durante la