El Conejo Blanco está buscando desesperadamente su abanico y sus guantes blancos, temiendo el castigo de la Duquesa si no los encuentra. Alicia se ofrece a ayudarle en la búsqueda. El Conejo confunde a Alicia con su criada Mary Ann y le ordena que le traiga los objetos. Alicia encuentra el abanico y los guantes en la casa del Conejo y bebe el contenido de una botella mágica que la hace crecer desmesuradamente hasta quedar atrapada en la habitación.