La cultura Lima se desarrolló en los valles de los ríos Chillón, Rímac y Lurín en la costa central del Perú entre los años 300 a. C. y 700 d. C. Se caracterizó por la agricultura, la pesca, el comercio y la ganadería. Dejó importantes aportes culturales como la arquitectura de adobe, la cerámica policroma y la textilería decorada con figuras de peces y serpientes.