El documento explora la alimentación como una práctica cultural en Colombia, resaltando su evolución a través de las tradiciones indígenas, españolas y africanas, así como el impacto de la geografía y el clima en la diversidad culinaria del país. Se discuten las características del entorno natural, la influencia de la historia y la migración en la alimentación local y el mestizaje cultural que ha dado origen a la comida criolla. A lo largo del tiempo, la dieta colombiana ha experimentado cambios significativos debido a las influencias externas y la adaptación a los recursos disponibles.