La leyenda de "La Tunda" describe a una mujer fea con un pie de molinillo y otro de bebé que se lleva niños desobedientes y no bautizados al monte. Engaña a sus víctimas tomando la apariencia de seres queridos y los alimenta con mariscos antes de sacarles la sangre, haciéndolos amarla y rechazar a los humanos. Se puede rescatar a los "entundados" mediante una comisión que use tambores, pólvora y oraciones para hacerla desaparecer.