El rey celaba el poder del mago de la corte y planeó matarlo. Sin embargo, cuando el mago predijo que moriría un día antes que el rey, este se arrepintió. Con el tiempo, el rey aprendió de la sabiduría del mago y se volvió un mejor gobernante. Años después, el rey confesó su plan al mago, quien murió esa misma noche, perdonando al rey.