El documento discute la identidad nacional ecuatoriana y las relaciones entre el estado y la nación. Explica que las naciones son construcciones históricas que surgen de las comunidades políticas modernas, mientras que los estados proveen la base jurídica y territorial. Aunque los estados buscan homogeneizar las sociedades, también existen diversidad y pluralismo cultural. Los estados-nación más sólidos son aquellos que logran incorporar aspectos profundos de las culturas populares en la identidad nacional, a pesar de las diferencias internas.