Bolivia tiene un gran potencial para la generación hidroeléctrica pero actualmente solo aprovecha menos del 2% de su capacidad. Dos proyectos hidroeléctricos importantes son Cachuela Esperanza y Rositas, que podrían incrementar significativamente la generación de energía hidroeléctrica en el país. Sin embargo, estos proyectos se han retrasado debido a problemas de financiamiento y estudios técnicos. La empresa estatal ENDE planea ejecutar varios otros proyectos hidroeléctricos y de energías renovables