El documento habla sobre las lecciones espirituales que se pueden aprender del cultivo de las flores de girasol y su aplicación a la vida de oración. Explica que para plantar las flores de girasol se debe preparar el terreno, quitar las malezas y regar constantemente con la palabra de Dios, la oración y la contemplación de Cristo. También hay que tener paciencia y fe mientras esperamos una respuesta a nuestra oración, así como las plantas echan profundas raíces para obtener agua.