Este decreto recoge y reexpide las normas del sector financiero, asegurador y de mercados de valores en Colombia. Establece definiciones clave y regula aspectos como los requerimientos de capital y relaciones de solvencia mínimas que deben cumplir los establecimientos de crédito. También determina los criterios para clasificar los instrumentos de capital regulatorio como parte del patrimonio técnico de las entidades financieras.