Este decreto exonera del pago del impuesto sobre la renta los enriquecimientos netos provenientes de la explotación primaria de actividades agrícolas, forestales, pecuarias, avícolas, pesqueras, acuícolas y piscícolas. Para obtener este beneficio, los beneficiarios deben invertir el 100% del impuesto en investigación, desarrollo, productividad o bienes de capital, y cumplir con varios requisitos y deberes formales. El decreto entra en vigencia en 2013 y expira a finales de