El documento describe diferentes tipos de delitos contra la propiedad como el hurto, robo, secuestro y extorsión. El hurto implica apoderarse de una cosa mueble ajena sin consentimiento, mientras que el robo usa violencia o amenazas. El secuestro implica privar ilegalmente de libertad para obtener un rescate. La extorsión consiste en constreñir a alguien a entregar dinero u otros bienes mediante amenazas.