El documento aborda la importancia de la ética en la contaduría y la abogacía, destacando principios como la integridad, objetividad e independencia que guían el comportamiento profesional de estos profesionales. Se determina que un código de ética es fundamental para establecer normas de conducta y promover una cultura ética en las organizaciones. Además, se enfatiza la necesidad de que los abogados defiendan los intereses de los sectores vulnerables y cumplan con normas éticas que aseguren la justicia y la transparencia en su ejercicio.