La administración estatal implica cinco funciones: planificación, coordinación, organización, dirección y control. Existen cuatro clases de administración pública: planificación, ejecutiva, de control y asesoría. La Corte de Constitucionalidad es el órgano encargado del control constitucional de los actos de la administración pública. Los principios fundamentales de la administración pública son la legalidad y la juridicidad.