El documento analiza el fundamento constitucional del deber reparatorio del Estado en materia ambiental, especialmente por derrames petroleros. Explica que la Constitución de 1991 establece al medio ambiente como un principio rector del Estado y un derecho colectivo de los ciudadanos, lo que fundamenta la responsabilidad estatal. También menciona tratados internacionales sobre contaminación por hidrocarburos y cómo la industria petrolera debe ajustarse al desarrollo sostenible.