La legislación ambiental venezolana se compone de una serie de tratados, convenios, estatutos y reglamentos cuya finalidad es regular la interacción entre la humanidad y el medio ambiente natural para reducir los impactos de la actividad humana. Surge de la necesidad de responder a los problemas ambientales mediante la inducción de conductas que protejan la vida a través de normas y sanciones. Define principios como la corresponsabilidad, prevención y precaución, y establece que todas las actividades deben ser evaluadas mediante estudios de impacto ambiental.