El documento describe las características físicas, químicas y bacteriológicas mínimas que debe cumplir el agua para el consumo humano, según la OMS, destacando la importancia de un suministro adecuado y seguro. Se mencionan aspectos físicos como turbiedad, sólidos y pH, y se comparan los estándares de calidad del agua de la OMS y de la UE, señalando diferencias en las directrices. Además, se enfatiza la necesidad de un monitoreo continuo de la calidad del agua para garantizar su inocuidad y aceptabilidad para los consumidores.